Entender la Abogacía y Conocer a nuestros Clientes, nos hace ser un Despacho Diferente

“Te escuchamos, te comprendemos

Contar con sólida formación y acreditada experiencia, prestar nuestros servicios con dedicación y honestidad, nos permite conectar con nuestros clientes desde el primer momento, conocerlos a fondo, y poder identificar, a tiempo, cuáles son sus necesidades reales, y la problemática actual y futura a la que se enfrentan.

Dialogamos en tu mismo idioma”

El análisis pormenorizado cada situación y nuestro trato individualizado, nos permite plantear, con claridad, el estado de las cosas, facilitando información accesible y constante, anticipando situaciones y ofreciendo soluciones eficaces, mediante la definición de la estrategia más adecuada y que mejor se adapte al perfil de cada uno de nuestros clientes y a su casuística, que es plural y diversa.

Pasamos a la acción, ofrecemos soluciones reales y eficaces”

Actuar de un modo consciente y coordinado, otorgando una posición prioritaria a la mediación, reconociendo el papel destacado que ocupa en la solución de conflictos, nos permite ofrecer las soluciones más eficaces a corto y largo plazo; pero también enfrentar las situaciones litigiosas y adversas que afrentan a nuestros clientes, acompañándolos en sus procesos, con planteamientos razonados y seguros, liderándolos con solvencia y con la mejor perspectiva.

Áreas de práctica

Mercantil

Nuestro amplio conocimiento de la empresa, de su funcionamiento, así como de los diferentes contextos normativos que le afectan, nos permite acompañarte en la creación y puesta en marcha de tu propia sociedad, como instrumento jurídico a través del cual desarrollar tus inquietudes empresariales, orientarte en las decisiones cruciales para su consolidación, prestarte apoyo jurídico constante en su crecimiento y/o en su reestructuración, facilitándote para ello un asesoramiento global en todos los aspectos de la vida societaria, así como de sus socios y administradores.

Concursal

Nuestro equipo de Administradores Concursales, Abogados y Economistas, te facilitarán todo el asesoramiento que precisas ante las situaciones de insolvencia societaria que sufra tu empresa, buscando soluciones pragmáticas y eficaces, planificando la reestructuración de tu mercantil, y planteando y ejecutando, en su caso, los escenarios preconcursales y concursales necesarios para abordar las situaciones de crisis, focalizando prioritariamente en hacer que tu negocio sigua siendo sostenible.

Con la Ley 25/2015 de 28 de julio, nace el mecanismo de la segunda oportunidad pensando en las personas físicas. A través de este proceso, te ayudaremos a configurar un sistema de reestructuración financiera que te permite una salida ordenada ante las situaciones más graves de insolvencia, procurándote un nuevo comienzo a través del perdón legal, total o parcial, de tu deuda, cuando no te sea posible hacer frente a su pago.

Civil

El derecho civil, representa la más amplia de las ramas de nuestro ordenamiento jurídico. Obligaciones y contratos, derechos reales y de la persona, daños y vicios constructivos, responsabilidad civil y negligencia médica, consumidores y usuarios, derecho bancario e hipotecario, son algunas de las muchas materias que aglutina, y en las que te ofrecemos nuestro asesoramiento y nuestra experiencia profesional.

Implicados en un trabajo exigente, desplegado de manera eficaz, en aras a alcanzar el objetivo perseguido, afrontamos nuestro servicio de asesoramiento e intervención procesal en esta área, desde una praxis cercana, fresca y adaptada a nuestro tiempo.

Familia y Sucesiones

Siendo conscientes de la trascendencia de las decisiones y soluciones que se adopten en estos procesos, que afectan al ámbito más íntimo de la persona, otorgamos un papel destacado a la mediación como medio para alcanzar un acuerdo satisfactorio entre las partes, pensando siempre en el beneficio de los menores y de las personas vulnerables, cuyo supremo interés, es el objeto de tutela de estos procedimientos.

Desde un trato cercano y personalizado, te acompañaremos en tu proceso de separación, divorcio o nulidad matrimonial, así como en las rupturas de pareja de hecho o situaciones asimiladas y en las modificaciones de las medidas ya adoptadas. Te ayudaremos a planificar tu sucesión, gestionar los procesos hereditarios, a solicitar alimentos o el establecimiento de medidas de apoyo en caso de discapacidad.

Penal y Corporate-Compliance

Diseñamos estrategias efectivas en aras a prevenir delitos y defendemos los intereses de nuestros clientes, empresas y particulares, en todo el ámbito penal, desde sus distintas perspectivas.

El cliente es el verdadero protagonista de su acción, y en el marco de la relación de confianza que forjamos desde el primer momento, le procuramos, durante el transcurso de su proceso, un servicio eficiente y de alta calidad, donde la perseverancia, la lealtad y la trasparencia, nos permiten ofrecer las mejores soluciones y obtener los mejores resultados.

Contamos con amplia experiencia en la implantación de Programas de Prevención de Delitos en empresas, así como en la readaptación y actualización de las medidas implementadas, tendentes a evitar la responsabilidad de tu empresa en el ámbito penal.

Contencioso-administrativa y Laboral

Facilitamos asesoramiento y apoyo a ciudadanos y empresas en sus relaciones con la Administración Pública y en la resolución de controversias que al respecto puedan derivarse. Litigación administrativa y contencioso administrativa en materias de responsabilidad patrimonial de la administración, contratación pública, potestad sancionadora y disciplinaria de la administración, expropiaciones, medio ambiente, minas, consumo, energía y resto de materias, en el ámbito del sector público, en los que el particular o empresario pueda verse afectado.

Gestión y asesoramiento laboral recurrente para empresas y particulares tanto en el ámbito judicial como en el extrajudicial.

Asesoramiento Fiscal y Tributario

Nuestro asesoramiento comprende, desde la elaboración y presentación de los correspondientes modelos tributarios, pasando por la llevanza de todo tipo de procedimientos tributarios (comprobaciones limitadas, de valores, derivaciones de responsabilidad, sanciones tributarias, entre otras), tanto en gestión/recaudación, como en fase económico-administrativa, hasta la planificación fiscal y reestructuración empresarial para hacer más eficiente la fiscalidad de su compañía.

También somos expertos en la gestión de patrimonios y búsqueda de soluciones que permitan optimizar tu tributación.

El indulto, ¿mecanismo para restablecer la justicia material o quiebra del estado de derecho?

El indulto es una medida de gracia, adoptada por el poder ejecutivo, por la que se perdona o exime a un condenado por sentencia firme en causa penal, del cumplimiento total o parcial de la pena que se le ha impuesto.

El indulto, en nuestra legislación, está regulado en la Ley, de 18 de junio de 1870, de Reglas para el ejercicio de la Gracia de Indulto que, en su día, fue promulgada por el que entonces se denominaba “Ministerio de Gracia y Justicia”, denominación que, en mi opinión, entraña ya una cierta contradicción en si misma.

Examinando, someramente, la norma que lo regula, vemos que:

  • El indulto puede ser total o parcial, dependiendo de si se redimen todas o parte de las penas impuestas al condenado.
  • Incluye, salvo que la disposición que lo conceda especifique lo contrario, a las penas principales y a las accesorias.
  • No afecta y, por tanto, no exime, del pago de la responsabilidad civil derivada del delito objeto de condena, ni de las costas procesales generadas.
  • Puede solicitarlo el penado, sus parientes, cualquier persona en su nombre, el Tribunal sentenciador, el Ministerio Fiscal o el Tribunal Supremo, mediante solicitud, carente de formalismos, dirigida al Ministerio de Justicia.
  • Y, tras su tramitación, y previos informes de, entre otros, el Tribunal que condenó al penado, si se concede, se hace mediante Real Decreto que se publica en el B.O.E.

La razón de ser que justifica la existencia de esta institución es, según la exposición de motivos de la Ley que la regula, evitar “las consecuencias siempre lamentables de la inflexibilidad de la sentencia ejecutoria que por mil variadas causas conviene, en ciertos y determinados casos, suavizar, a fin de que la equidad, que se inspira en la prudencia, no choque nunca con el rigor característico de la justicia”.

En definitiva, el indulto trata de solucionar aquellos casos en los que, aplicando la Ley, se alcanza un resultado que, en equidad, y a la vista y criterio de quien adopta esa medida, resulta injusto.

Sin embargo, entiendo que esta institución es una rémora del absolutismo monárquico, quiebra la división de poderes del estado de derecho -pues hace que una decisión del poder ejecutivo corrija, o deje sin efecto, una decisión firme que, con todas las garantías, ha adoptado un órgano judicial- y, esgrimiendo la bandera de la equidad, pasa por encima del principio de legalidad de los delitos y las penas y vulnera el principio de igualdad.

Además, la institución del indulto, tal y como está configurada, genera polémica y desconfianza en la opinión pública, pues se percibe como un mecanismo utilizado por el ejecutivo de turno, en base a razones de conveniencia política, y sobre el que siempre planea la sospecha de la corrupción o el favoritismo en su concesión.

Es más, si acudimos a la estadística, para ver qué penas se indultan más, podemos comprobar que, en número absolutos, las penas que más se redimen por esta vía son las relativas a delitos contra la salud pública y el patrimonio, pero, si ese número absoluto lo relativizamos y lo que tenemos en cuenta es la proporción de indultos concedidos respecto del número de delitos cometidos, podemos observar que, proporcionalmente, las penas cuyos delitos se indultan más son aquellas dictadas en sentencias condenatorias por delitos cometidos contra el medio ambiente (incluidos los delitos urbanísticos), los delitos de prevaricación, de malversación de fondos públicos y los delitos contra la libertad individual cometidos por funcionarios públicos.

Pero es que si, además, leemos las fundamentaciones de los Reales Decretos por los que se conceden los indultos comprobamos que, sólo en algunos casos, y muy vagamente, se habla de “razones de justicia y equidad” y que ha habido años, como el año 2000, en el que se concedieron 1.744 indultos.

La existencia, el uso y, sobretodo, el abuso de esta institución lleva a pensar que ni existe realmente la división de poderes y que el poder judicial, por muy independiente que pretendamos que sea, termina estando sometido al ejecutivo que “caprichosamente” (pues no fundamenta de cara a la opinión pública la resolución adoptada) modifica y deja sin efecto una Sentencia firme que ha sido dictada en un proceso judicial desarrollado con todas las garantías constitucionales y legales que protegen a todas las partes de dicho proceso.

 Es innegable que, en contadas ocasiones, la ejecución de una sentencia condenatoria dictada puede desembocar en una situación que resulte injusta, pero si el mecanismo para corregir esa injusticia se deja en manos solamente de un poder ejecutivo que puede, o no, corregir esa situación, sin control de ningún otro poder del Estado y, lo que entiendo más importante aún, sin fundamentar públicamente los motivos de esa corrección, probablemente estaremos dando la apariencia de que los pilares de nuestro Estado de Derecho no sustentan igual a unos y a otros. Para corregir esa apariencia resultaría más que conveniente modificar una norma que, con casi ciento cincuenta años de antigüedad, sigue regulando una institución tan delicada y que, desde 1996, ha posibilitado la concesión de casi once mil indultos.

Tilo Ávilez López

Una estrategia sólida y claridad en su planteamiento.

Laura Páez

Persistencia y dedicación en la búsqueda de la mejor solución.

Juan Antonio Luque Maza

Nuestra experiencia y especialización para solventar cualquier cuestión que se nos plantea.

Isabel Díaz Medina

Trato personalizado y empático, un servicio de calidad.

Alejandro Aguado

Serenidad en los momentos cruciales, acompañamiento y apoyo constante.