Son muchas las noticias que nos llegan a diario sobre las medidas que, en estos tiempos de incertidumbre, el Gobierno está adoptando para contrarrestar los efectos que están produciéndose en la vida de los ciudadanos debido al estado de alarma en el que estamos sumidos desde el pasado 16 de marzo de 2020.

Hoy queremos hablaros sobre las medidas adoptadas relativas al pago de los alquileres. El Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al COVID-19, ha aprobado la posibilidad de una moratoria de la deuda arrendaticia.

No obstante, debemos atender a los distintos escenarios y requisitos que deben cumplirse para optar a este aplazamiento.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que esta moratoria solo será aplicable a los arrendamientos de vivienda habitual y a las personas que se encuentren en la situación de vulnerabilidad económica definida por el propio Real Decreto-ley.

Una vez se cumplan esos dos requisitos, el Gobierno ofrece tres principales medidas para la moratoria de los alquileres de vivienda habitual:

  1. Para el caso de los arrendamientos cuyo arrendador es un gran tenedor (propietario de más de diez inmuebles), se ofrece una moratoria automática de hasta cuatro meses, o bien, una reducción del 50% de la renta durante el tiempo que dure el estado de alarma, con un límite de cuatro meses, si así lo acuerdan arrendador y arrendatario.
  2. Por otro lado, se aprueba un programa de ayudas transitorias de financiación a coste cero con aval del Estado, por importe de hasta seis mensualidades, a devolver en un periodo máximo de diez años, para facilitar financiación a arrendatarios en situación de vulnerabilidad económica y social.
  3. Por último, el Gobierno ha creado un nuevo programa específico de ayudas denominado «Programa de ayudas para contribuir a minimizar el impacto económico y social del COVID-19 en los alquileres de vivienda habitual», consistente en una cuantía máxima de 900 € mensuales, con el límite del 100% de la renta del inmueble.

Como podréis comprobar, son muchas las cuestiones que debemos tener en cuenta para saber si nuestro caso puede acogerse a la moratoria en los alquileres de vivienda habitual, por lo que no dudéis en poneros en contacto con nosotros si tenéis dudas o necesitáis más información sobre estas medidas.

Keila Merino García.