En mi opinión, esta pregunta, que podría parecer absurda para una persona que no se dedique al ejercicio de la abogacía, no lo es y, sobre todo, no tiene el mismo significado de cara al cumplimiento de una pena, pero tampoco de cara a la cancelación de los antecedentes penales y, lo que es más importante aún, al objeto de aplicar una posible agravante de reincidencia en un nuevo proceso penal.

Si acudimos al artículo 50.4 del Código Penal podemos ver como se recoge que la cuota diaria del día multa, tendrá un mínimo de 2 y un máximo de 400 euros, excepto en el caso de las multas imponibles a las personas jurídicas en las que la cuota diaria tendrá un mínimo de 30 y un máximo de 5.000 euros. A efectos de cómputo de la misma, cuando se fije la duración de la multa por meses, se entenderá que estos son de treinta días y cuando se fije por años, se entenderá que son de trescientos sesenta días.

Por su partes, el artículo 136 del Código Penal, establece que los condenados que hayan extinguido su responsabilidad penal tienen derecho a obtener del Ministerio de Justicia, de oficio o a instancia de parte, la cancelación de sus antecedentes penales, cuando hayan transcurrido sin haber vuelto a delinquir los siguientes plazos:

  1. Seis meses para las penas leves.
  2. Dos años para las penas que no excedan de doce meses y las impuestas por delitos imprudentes.
  3. Tres años para las restantes penas menos graves inferiores a tres años.
  4. Cinco años para las restantes penas menos graves iguales o superiores a tres años.

Pues bien, sentado lo anterior, y atendiendo a la pregunta con la que se ha iniciado este artículo, pudiera parecer que un año de prisión y doce meses de prisión, son lo mismo, pero no es así. Y, digo que no es así, citando para ello una reciente Sentencia de nuestro Tribunal Supremo, dictada por la Sala Segunda, con fecha 22 de marzo de 2018, donde se abordó esta interesante cuestión; cuestión que no me pasó desapercibida al momento de su estudio, y que, por lo tanto, comparto a través de este breve artículo, considerando que tiene gran interés práctico.

En la sentencia citada, el hecho probado reflejaba que el acusado había sido condenado por un anterior delito contra la salud pública a la pena de prisión de un año. Sin embargo, no se recogían ni mencionaban otras penas así como tampoco se detallaban fechas de cumplimiento o de una eventual suspensión de la condena.

Pretendía la defensa que dicho año de prisión, en beneficio del reo, se tradujera en un total de doce meses, o lo que es lo mismo en términos penales, en 360 días de prisión, en aplicación de lo prevenido en el artículo 50.4 del Código Penal antes citado, y por tanto, y debido al tiempo transcurrido desde que el acusado había sido condenado con anterioridad, no se tuvieran en cuenta sus antecedentes penales de cara a la aplicación de la agravante de reincidencia en el nuevo proceso.

Pero claro, ¿un año de prisión y doce meses de prisión, son lo mismo?.

Pues no, un año de prisión equivale a 365 días de prisión, pero doce meses de prisión equivalen a 360 días, y según aclara la Sala Segunda en la sentencia citada, “solo cuando lo establece el Código expresamente la mención del año se asimila a los doce meses (artículo 50.4 C.P. en sede multas). En los demás casos ha de mantenerse la diferencia si no quiere llegarse a consecuencias absurdas como la de negar la cancelabilidad del antecedente si la pena fuese de 361 días (doce meses más un día) y afirmarla siendo de 365 días (1 año)”.

En consecuencia, y teniendo en cuenta lo dicho por el Tribunal Supremo y lo preceptuado en el artículo 136 del Código Penal, si el condenado lo había sido previamente a la pena de un año de prisión, ¿cuál sería el plazo de cancelación de este antecedente penal?, ¿sería de dos o de tres años?.

En este caso, la cancelación del antecedente se produciría a los tres años, ya que la pena impuesta fue de un año prisión (365 días) y, esa pena es superior a doce meses de prisión (360 días), pena para la que se prevé un periodo de cancelación del antecedente penal de dos años.

Por ello, es muy importante que cuando vayamos a cerrar una conformidad en un asunto penal, y nos encontremos ante un supuesto como el expuesto, tengamos en cuenta este nada desdeñable matiz puesto que, como se ha podido comprobar, parece que un año de prisión y doce meses son lo mismo, cuando no es así y nuestro cliente, con la imposición de una pena de doces meses de prisión, en lugar de una pena de un año, se vería beneficiado por varios motivos, ya que cumpliría cinco días menos de prisión, y precisaría de un plazo de dos años para cancelar su antecedente penal, tras los cuales, y si cometiera otro delito semejante, no podría ser agravado con la aplicación de la circunstancia de reincidencia.