El pasado 6 de mayo nuestra compañera Laura Rodríguez Páez analizó la situación legal actual de las cláusulas suelo, en su artículo “La cláusula suelo a examen ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea”.

Cada vez son más frecuentes las sentencias, y resoluciones de las Entidades Financieras, favorables al hipotecado que obligan el acreedor a devolver los intereses cobrados por exceso desde el 9 de Mayo de 2013, fecha que el Tribunal Supremo estableció como límite temporal para la práctica de devoluciones.

Los hipotecados no son los únicos beneficiados. La Agencia Tributaria también puede “coger un pellizco” de estas devoluciones debido a las regularizaciones de las declaraciones de IRPF de los contribuyentes como consecuencia de la pérdida parcial del derecho a deducción por inversión en vivienda habitual.

Según la Administración, la declaración de nulidad de la denominada cláusula suelo, con efectos económicos a partir de la fecha de publicación de la sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013, en cuanto comporta tener por no puesta aquella cláusula a partir de esa fecha, conlleva que la restitución de las cantidades pagadas de más por aplicación de aquélla no constituya renta alguna sujeta al impuesto. No obstante, en la medida en que tales cantidades hubieran formado parte de la base de la deducción por inversión en vivienda habitual practicada por el contribuyente, se perderá el derecho a practicar la deducción en relación con las mismas, lo que le obligará a regularizar su situación tributaria conforme lo dispuesto en el artículo 59 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007 de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), añadiendo las cantidades indebidamente deducidas por tal motivo a las cuotas líquidas devengadas en el ejercicio en que la sentencia adquiera firmeza o la entidad reconozca el derecho a la devolución, más los intereses de demora a que se refiere el artículo 26.6 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Si Vd. dedujo en su declaración de IRPF por inversión en vivienda habitual y ahora el juzgado le ha dado la razón, sepa que puede tener que regularizar sus declaraciones de IRPF. No obstante, es importante analizar cada caso, ya que cabe la posibilidad de que no sea necesaria tal regularización por superar el contribuyente el importe máximo de la deducción o esta no tenga incidencia en la cuota final.

Añadido a esto hay que reseñar también que algunos tribunales están imponiendo a las Entidades Financieras la obligación de devolver lo cobrado en exceso con intereses. Aquí es muy importante un análisis exhaustivo de la sentencia para determinar si los intereses son indemnizatorios o remuneratorios. La tributación de unos y otros varía sustancialmente.

No obstante, no todo son malas noticias para el contribuyente ya que podrá deducir como inversión en vivienda habitual los gastos de abogado, procurador y tasas judiciales en los que haya incurrido como consecuencia de la demanda contra la entidad financiera.

Por todo lo anterior consideramos de vital importancia la consulta a un experto en la materia a la hora de tramitar las correspondientes declaraciones de IRPF y en Torres Abogados contamos con experimentados profesionales que a buen seguro le solucionarán sus dudas o problemas relacionados con su cláusula suelo.