El pasado domingo, se hizo pública la sustitución del cantante de AC/DC, Brian Johnson, por el cantante de Guns and Roses, Axl Rose, provocando el descontento en miles de fans que habían adquirido sus entradas con bastante antelación, y para presenciar el espectáculo que ofrecería la banda australiana, que solicitaban el derecho a la devolución del importe de las entradas.

En su día, la empresa promotora del evento, Live Nation, publicitó que el día 10 de mayo de 2016, actuaría en Sevilla el conocido grupo ACDC, anunciando la fecha de venta de entradas, y los canales a través de los cuales se podrían adquirir.

El espectáculo ofrecido era para presenciar el concierto de la banda AC/DC, y no un tributo -como hacen algunos grupos-, o a la banda con otro vocalista, sino al grupo con la formación tal y como se viene conociendo hasta ahora. En consecuencia, las entradas se adquirieron para ese espectáculo y no para ningún otro, resultando que, lo que ahora se va a ofrecer, es un concierto sin el vocalista de dicha banda.

La cuestión se suscitó hace un par de meses aproximadamente, cuando la banda anunció que, debido a problemas de salud del cantante, en concreto, un grave riesgo de sordera, se suspendían todos los conciertos previstos en EEUU en los meses de marzo y abril. A medida que pasaban los días, y nada se sabía acerca de la fecha prevista para Sevilla, las redes sociales se hicieron eco de los numerosos mensajes que se fueron enviando a la promotora, solicitando información; nada se resolvió. Sin duda había rumores de todo tipo, desde que el grupo tocaría sin cantante, hasta que se estaba buscando sustituto del cantante, pasando por una posible cancelación; pero no había nada confirmado, hasta el pasado domingo en que se resolvió la cuestión, generando todo tipo de polémicas entre los fans que habían adquirido su entrada.

No obstante, la devolución de las entradas para aquellas personas que no quieran asistir a un espectáculo modificado, a menos de tres semanas de la celebración del evento, está justificada, y debería procederse a la misma por parte de la promotora. Dicha devolución encuentra amparo en la legislación vigente al respecto en la Comunidad Autónoma de Andalucía, de aplicación, al celebrarse el concierto en dicha Comunidad, y en un recinto público, como es el Estadio Olímpico de La Cartuja. La Ley 13/1999, de 15 de diciembre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Andalucía, establece en su artículo 15.2 a) y b), establece que los espectadores y asistentes tienen derecho a que el espectáculo se desarrolle en las condiciones y en la forma anunciada por la empresa y a la devolución, de las cantidades satisfechas por la localidad o billete y, en su caso, de la parte proporcional del abono cuando el espectáculo sea suspendido o sea modificado en sus aspectos esenciales, todo ello sin perjuicio de las reclamaciones que, conforme a la legislación civil o mercantil, pudieran plantear.

Asimismo, el Reglamento General de la Admisión de Personas en los Establecimientos de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, ratifica en su artículo 23.1 este derecho a la devolución cuando se haya modificado en sus aspectos sustanciales.

En consecuencia, y conforme a la legislación reproducida, a lo primero que tenemos derecho los espectadores, como consumidoreses A QUE EL ESPECTÁCULO SE CELEBRE EN LAS CONDICIONES Y EN LA FORMA ANUNCIADA. Como he dejado señalado anteriormente, lo que se anunció y se ofertó, fue el concierto de la banda AC/DC, con los integrantes que la han venido formando hasta ahora, sobradamente conocidos en ese momento, y para lo que se adquiere dicha entrada.

Una vez constatado QUE NO SE VA A OFRECER EL ESPECTÁCULO EN LA FORMA ANUNCIADA, aparece un segundo derecho, A LA DEVOLUCIÓN DEL IMPORTE DE LA ENTRADA, cuando el espectáculo haya sido MODIFICADO EN SUS ASPECTOS SUSTANCIALES. Es evidente que el cambio de vocalista, supone la modificación sustancial del espectáculo, puesto que se altera la esencia misma del grupo. Pero, es más; la propia Junta de Andalucía, ha elaborado unos criterios de interpretación de esta normativa, que obran en Ayuntamientos, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, empresas de seguridad privada, Policías Locales, asociaciones de consumidores y usuarios, asociaciones de vecinos, etc., y que ha establecido qué debe entenderse por alteración sustancial:

“cuando  cambie  un  torero  o  la  ganadería  de una  corrida  de  toros,  cuando  cambie  al  menos  un  artista  de  los  anunciados  en  un  concierto,  cuando  cambie  un actor  o  actriz  principal  en  una  obra  de  teatro,  cuando  en  una  ópera  cambie  el/la  cantante principal o principales o la orquesta anunciada, etc”. 

Por aplicación analógica, el cambio de cantante en una banda, deberá entenderse como modificación de los aspectos esenciales del espectáculo, al igual que la actriz o el actor principal en una obra de teatro, el cantante de una ópera, el torero en una corrida de toros… Evidentemente, el hecho de que se haya cambiado al cantante de AC/DC, por Axl Rose, cantante de otro grupo, que jamás ha tenido nada que ver con los espectáculos ofrecidos por AC/DC, ya que nunca ha participado en los mismos, es suficiente para entender que estamos ante un supuesto de modificación de aspectos esenciales. Luego, conforme a la aplicación de la normativa indicada, existe el derecho a la devolución del importe abonado por las entradas.

La productora alega, como justificación, que la banda es la misma, y que se ha incorporado otro cantante, pero eso no significa que el derecho a la devolución quede relegado, porque ni se compró una entrada para ver a Axl Rose con AC/DC, ni tampoco se va a ofrecer el concierto en las condiciones anunciadas, además de que el cambio altera la esencia misma del concierto, de los temas de la banda. Luego, no es posible ampararse en tal circunstancia cuando desde las autoridades competentes se está indicando que el cambio de un cantante, es suficiente para entender que existe esa modificación; cada usuario, por tanto, podrá ejercer el derecho a la devolución, a salvo el derecho del ejercicio de acciones colectivas, puesto que los derechos que asisten a los consumidores, son individuales, por lo que debería devolverse el importe a quien lo solicite.

Ni que decir tiene que siendo una relación contractual, el incumplimiento por una de las partes, implica que la parte que ha cumplido -en este caso, el consumidor, que ha pagado el importe de la entrada- tenga derecho a resolverlo, en este caso, con la devolución del importe; además del vicio en el consentimiento que se ha generado en los consumidores, que adquieren un producto (un espectáculo musical), que se ofrece en distintas condiciones. No hago mención a la normativa de consumidores, sobradamente conocida.

Quizá lo más conveniente hubiera sido suspender la gira, pero, ya que no se ha hecho, por los motivos que sean, económicos o logísticos, deben ofrecer la opción de devolución de las entradas, y que cada uno elija si accede al espectáculo en las nuevas condiciones, o ejerce su derecho a la devolución.

Habrá, por tanto, que formalizar una solicitud de devolución ante la promotora en primer lugar, a fin de obtener una respuesta rápida a la controversia, y, posteriormente, para el que no resulte satisfecho, acudir tanto a la autoridad de consumo competente, como a los Juzgados de Primera Instancia, lo que supone que la devolución del importe se demoraría con respecto a la fecha del concierto. Las últimas noticias al respecto, informan de que en Portugal y Alemania ya se está iniciando la devolución a quienes lo han solicitado; esperemos que aquí se ofrezca una pronta y satisfactoria solución.