Llega el verano, y con él las vacaciones. Son muchos los que eligen el transporte aéreo para viajar por tratarse del medio más rápido y seguro. Sin embargo, como pasajeros, corremos el riesgo de sufrir un retraso inesperado, una cancelación de última hora, o que nuestro equipaje se extravíe. Estos imprevistos deben ser siempre reclamados a las aerolíneas, ya que al mismo tiempo estamos contribuyendo con la revisión de los protocolos de actuación, y consecuentemente, con la mejora del servicio.

En este sentido, son las normas comunitarias las que regulan la protección a los pasajeros. En las siguientes líneas identificaremos los contratiempos que pueden ocurrir y resumiremos las garantías destinadas a proteger los derechos de los pasajeros.

  1. CANCELACIÓN: La compañía aérea tiene la obligación principal de informar a los pasajeros afectados sobre la asistencia y compensación a la que tienen derecho y de ofrecerles soluciones. El pasajero podrá optar por el reembolso del billete o el cambio por uno nuevo. Los gastos que se deriven de la cancelación, como por ejemplo la manutención o el alojamiento, corren por cuenta de la compañía aérea.

Asimismo, el pasajero afectado tendrá derecho a percibir una indemnización que oscilará entre los 250 y 600 euros, con la excepción de que el retraso se deba a circunstancias extraordinarias.

  1. RETRASO: en función de la duración y recorrido del vuelo, los pasajeros tendrán siguientes garantías:

– En el caso de que el vuelo se retrase 3 horas o más, el pasajero afectado tendrá derecho a percibir una indemnización que oscilará entre los 250 y 600 euros, con la excepción de que el retraso se deba a circunstancias extraordinarias.

– La aerolínea está obligada a ofrecer manutención, así como medios de comunicación, a los pasajero afectados por un retraso de 2 o más horas para todos los vuelos de hasta 1.500 km; 3 o más horas para vuelos comunitarios de más de 1.500 km, o no comunitarios entre 1.500 y 3.500 km; y 4 o más horas para el resto de vuelos de más de 3.500 km. En el caso de que el vuelo se retrase al día siguiente de la salida programada, la aerolínea deberá ofrecer alojamiento en un hotel cercano al aeropuerto.

– Si el retraso es de cinco horas o más, el pasajero puede decidir no viajar, y tendrá derecho al reembolso del precio íntegro del billete en el plazo de siete días.

  1. DAÑOS EN EL EQUIPAJE: en estos casos, la compañía será la única responsable, con un límite máximo por pasajero, salvo previa declaración especial de valor.

– Equipaje con  un retraso de menos de 21 días: la compañía cubrirá los gastos de primera necesidad, por lo que habrá que presentar las facturas.

– Equipaje extraviado: para valorarlo, habrá que hacer una lista de su contenido, así como facturas originales de determinados objetos.

– Equipaje dañado: lo normal es indemnizar por valor de la maleta u objeto en su interior dañado.

  1. OVERBOOKING: Esto ocurre cuando al portador del billete le deniegan el embarque por ser mayor el número de pasajeros que el de plazas disponibles en el avión. Aunque la normativa aplicable permite esta actuación, la aerolínea deberá facilitar al pasajero una ruta alternativa equiparable con el vuelo original, y en caso de no encontrarlo, indemnizarle como si de una cancelación se tratara.
  2. LESIONES CORPORALES O FALLECIMIENTO DEL PASAJERO: Siempre que haya ocurrido un accidente durante el vuelo o en el curso de las operaciones de embarque o desembarque, la aerolínea será responsable del fallecimiento o de las lesiones corporales del pasajero.

Respecto a la indemnización que deberá ser percibida por el pasajero o sus familiares, no existe un límite económico, por lo que habrá que ir caso por caso. Sin embargo, la aerolínea responderá objetivamente, es decir, no se tendrá que probar la negligencia de la compañía, hasta la cifra de 100.000 derechos especiales de giro por pasajero, es decir, 116.200 euros. Por encima de esta cantidad, habrá que probar la negligencia de la compañía, o la del pasajero, en cuyo caso la aerolínea deberá probar que actuó con toda la diligencia debida.

En cualquier caso, la compañía aérea deberá abonar un anticipo de la indemnización para cubrir las necesidades económicas inmediatas.

Desde Torres Abogados esperamos que este artículo lo tengan en cuenta únicamente a título informativo, y no se vean en la tesitura de perder su vuelo o encontrarse sin equipaje en su lugar de destino. Y confiando en que nosotros tampoco nos veamos en esa situación, nos despedimos hasta septiembre. ¡Feliz verano!